Artículo para el análisis de quienes rodean a AMLO en la transformación

QUE SE IMPONGA LA RAZÓN
Guillermo Almeyra
Antes los llamaban maniqueos pero hoy son simplemente primitivos políticos. Creen como hace 10 000 años que la lucha es entre el Mal y el Bien, que entre el blanco (mezcla de todos los colores) y el negro y entre la Oscuridad y la Luz no hay ningún matiz ni posición intermedia. Sólo conciben el apoyo total y acrítico a Líderes infalibles (propio de quien deja su cerebro en el vestuario para acatar) o el aniquilamiento, la negación total de quienes piensan diferente.
La realidad es mucho más compleja. MORENA logró sus votos entre los erróneamente convencidos de que el programa de AMLO era el único posible, pero también entre muchos que criticaban partes de ese programa nacido de mediaciones y de maniobras para ser aceptado y de otros muchos que votaron por AMLO para echar del gobierno a la mafia oligárquica. AMLO no es dueño de un rebaño de ovejas ni el Führer de un partido único monolítico aunque a veces actúe como tal.
MORENA tiene en el entorno presidencial mismo una derecha proligárquica formada por ex figuras prominentes del PRIAN y por agentes del gran capital. Pero también tiene una izquierda informe que quiere hacer reformas profundas y democráticas al gobierno y a la política capitalista en México y que cree sinceramente en la posibilidad de humanizar el sistema de explotación y opresión. Por último, la mayoría de MORENA integra un centro atomizado que tiene ideas confusas sobre la necesidad de un cambio social y que piensa que la vía electoral y el voto a AMLO era la única opción posible para evitar una costosa guerra civil.
MORENA no tiene homogeneidad y en el partido y el gobierno los Romo presionan para conseguir que AMLO aplique políticas dictadas por el capital financiero internacional y el gran capital mientras lo morenos de izquierda presionan en cambio para implantar medidas democráticas y cristalizar y consolidar el apoyo de las mayorías. AMLO, en el medio y oscilando, cede algo a unos o a otros y, sobre todo, al gran capital pero decide por sí mismo según su concepción nacionalista-echevarrista hoy totalmente obsoleta.
El primitivismo político y el bajísimo nivel cultural de quienes niegan que se pueda decir "no, pero…" y proponer otra opción más viable o, "sí, pero…" y pedir modificaciones a las políticas oficiales esgrimiendo estudios y argumentos, impiden que el llamado campo popular aclare los problemas, defina líneas propias y no confunda sus enemigos tanto de fuera (la oligarquía, el imperialismo, el PRIAN) como dentro del gobierno.
Sirve a la oligarquía y a Washington tanto el que manda a AMLO "a chingar a su madre" (revelando, de paso, su desprecio por las mujeres y su falta de argumentos) como quien saca a luz su racismo y reaccionarismo acusando al EZLN de agente del salinismo y a los indígenas de ignorantes e incapaces de pensar por su cuenta. La "guerra de pobres"y la división de los oprimidos y explotados constituyen las armas principales del capitalismo.
Llegó la hora de discutir calmamente y razonando que fue y es el neozapatismo chiapaneco, qué tipo de anticapitalismo sostiene, qué se debería y podía hacer para lograr una fuerza anticapitalista de masas en México, qué es MORENA y con cuáles fuerzas reformistas en su seno es posible golpear juntos al enemigo oligárquico común manteniendo sin embargo la independencia. Hay que acallar los ladridos y, serenamente, juzgar los pro y los contra de cada política y proponer alternativas surgidas de asambleas y consultas populares.https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2143937845667310&id=100001533461255

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