Félix y Mojica, en la foto de Jacko*

 


*Por Julio Zenón Flores / Trasfondo Informativo**

Joaquín Badillo Escamilla necesitaba algo más que rendir cuentas de su segundo año como diputado local por el distrito 09 y presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Guerrero, y lo consiguió en la Arena Coliseo de Acapulco: reunir a una multitud que llenó el recinto, sentar a su lado a los dos senadores con licencia de mayor peso en la política guerrerense y mostrar, frente a quienes ya se anotaron en la carrera por la Coordinación Municipal de Defensa de la Transformación, que su aspiración tiene respaldo político.
La Arena Coliseo, enclavada en el centro del puerto y con capacidad aproximada para siete mil personas, lució completamente ocupada. La imagen remitió de inmediato al segundo informe de la senadora Beatriz Mojica Morga, celebrado en ese mismo escenario unos cuatro meses atrás, antes de solicitar licencia para competir por la coordinación estatal de la Cuarta Transformación, responsabilidad que finalmente obtuvo. Hay una coincidencia que merece atención: para ambos personajes, ese recinto se convirtió en el escenario de su primera gran demostración pública de fuerza.
Para Badillo, que también se registró en el proceso interno de Morena para buscar la coordinación municipal de Acapulco, el mensaje fue claro: tiene capacidad para movilizar una concurrencia numerosa y está dispuesto a mostrarla antes de que se definan los acuerdos y las mediciones que terminarán por ordenar la competencia.
Sin embargo, el dato más significativo no está únicamente en las personas que ocuparon las gradas, sino en quienes acompañaron al diputado. Ahí estuvieron Beatriz Mojica Morga y Félix Salgado Macedonio, ambos senadores con licencia, además del senador en funciones Arturo Pérez Pérez y del presidente estatal de Morena, Jacinto González Varona. La presencia conjunta de Mojica y Félix tiene una lectura particular porque ambos representan figuras de peso político cuya posición no puede ignorarse en la disputa por la coordinación municipal.
Badillo consiguió mostrar públicamente que cuenta con el ánimo de Salgado Macedonio, una señal relevante en medio de las versiones que habían puesto en duda esa cercanía. La imagen de ambos en un acto multitudinario cambia la lectura sobre la posición del diputado dentro de Morena y obliga a revisar las cuentas de quienes lo consideraban sin ese respaldo.
La presencia de Beatriz Mojica añade otra dimensión. La senadora no sólo acompañó a Badillo en un acto multitudinario, sino que conoce de primera mano el valor político de una demostración de fuerza en la Arena Coliseo: ella misma protagonizó ahí una de las primeras concentraciones masivas que anticiparon su ascenso en el proceso estatal.
Badillo colocó así una pieza importante sobre el tablero. En un solo acto mostró capacidad de convocatoria y coincidió públicamente con los dos senadores con licencia de mayor peso político en Guerrero. No significa que tenga asegurada la coordinación municipal, pero sí que su aspiración cuenta con una dimensión política que ya no puede pasarse por alto.
La Arena Coliseo no designa candidatos, pero llenar un recinto de siete mil personas y reunir en el mismo escenario a Félix Salgado y Beatriz Mojica es algo más que rendir cuentas: es avisar que se está en la pelea. Y si alguien todavía tenía dudas sobre la viabilidad de Joaquín Badillo para disputar la coordinación de la Cuarta Transformación en Acapulco, tendrá que volver a hacer sus cuentas.

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