Padres de familia y maestros de la primaria Justo Sierra tomaron las instalaciones del plantel para exigir justicia tras la denuncia presentada por Lucía Castrejón Rodríguez, madre de un menor que presuntamente sufrió maltrato por parte de la docente Leticia Quiñónez.
Aunque la denuncia fue presentada ante la Fiscalía, la maestra fue reinstalada en el centro educativo, lo que provocó la protesta de la comunidad educativa.
Los manifestantes solicitan la intervención urgente de autoridades educativas y gubernamentales para resolver el conflicto y garantizar la seguridad de los alumnos.
La toma del plantel ha generado afectaciones en la actividad escolar, mientras los padres y maestros esperan una respuesta oficial a sus demandas.
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