Renunció Javier Olea a la Fiscalía General del Estado


- Dimitió "por razones personales", dice

- José Antonio Bonilla, queda como encargado

Fernando Polanco Ochoa/IRZA
Chilpancingo, Gro., abril 25 del 2017 (IRZA).-
 Javier Olea Peláez renunció este miércoles al cargo de fiscal general de Guerrero en medio de severos cuestionamientos de sectores políticos y sociales por su improductiva gestión de casi tres años.

Acompañado por el gobernador Héctor Astudillo Flores, en Palacio de Gobierno, Olea dijo que su renuncia obedece a "razones estrictamente personales", misma que formalizó por la tarde ante el Congreso local.

Dijo que decidió enterar primero al gobernador en atención a su investidura, pero también por respeto, cariño y amistad que mantienen. Tras agradecerle su respaldo y apoyo, se estrecharon un abrazo.

"A pesar de las condiciones en las que se recibió el estado (en octubre del 2015), siempre contamos con el respaldo y la disposición del ejecutivo estatal", señaló Javier Olea, notoriamente conmovido, con una voz opaca, disminuido.

Como encargado de la Fiscalía fue designado el vicefiscal José Antonio Bonilla Uribe, en tanto el Poder Legislativo inicia el procedimiento para designar al nuevo titular general.

El gobernador Astudillo reconoció el "trabajo profesional" de Javier Olea, así como su capacidad como abogado. A su gobierno y al fiscal, dijo, les tocó enfrentar "los tiempos más complejos que se han vivido en Guerrero".

Resaltó que el fenómeno de la violencia e inseguridad no es único de Guerrero y que pese a eso, con la "participación, capacidad, conocimiento y experiencia de Javier Olea hicieron que los problemas que eran muy grandes se pudieran enfrentar".

A Xavier Olea se le acusa de promover la "impunidad"
El desempeño de Xavier Olea fue severamente cuestionado por grupos sociales, estudiantiles, dirigentes políticos y diputados locales del PRD y Movimiento Ciudadano, quienes pidieron destituirlo por su inacción ante el recrudecimiento de la violencia criminal y aumento desmedido de homicidios dolosos.

En 2017 la bancada de MC del Congreso local promovió en su contra una denuncia de juicio político al acusarlo como promotor de la "impunidad cero". También lo denunciaron ante la Procuraduría General de la República (PGR) por "obstruir la justicia".

Además de las pifias en declaraciones a medios, Olea dejó una extensa lista de casos sin resolver. En junio del 2017, al comparecer ante diputados del Congreso local, anunció el esclarecimiento del móvil y de los responsables del crimen del perredista Armando Chavarría Barrera, ex presidente de la desaparecida Comisión de Gobierno de la 59 Legislatura local, en un lapso de dos semanas. El plazo venció y no resolvió.

Tras revelar que el diputado local del PRI con licencia Saúl Beltrán Orozco era realmente el "tequilero número uno", -en referencia al grupo delictivo Los Tequileros que operan en el municipio de San Miguel Totolapan, región Tierra Caliente- el fiscal no ejecutó la orden de aprehensión que dictó un juez contra el legislador local acusado de homicidio y de delincuencia organizada.

También resalta una larga lista de crímenes políticos sin resolver, entre ellos el de Demetrio Saldívar Gómez, ex secretario general del PRD estatal; así como de Antonia Jaimes Moctezuma y Dulce Rebaja Pedro, precandidatas del PRD y PRI, respectivamente, a diputadas locales por el distrito 25 con sede en el municipio de Chilapa.

Tampoco resolvió el crimen de los sacerdotes Germaín Muñiz García e Iván Añorve, asesinados la madrugada del lunes 5 de febrero de este año, en Taxco. En ese mismo municipio fue asesinada y cocinada la nutrióloga Magdalena Aguilar Romero por su esposo, en enero de este año, caso que sigue sin resolverse.

Ante los 85 feminicidios registrados en lo que va de este año, la diputada Maricarmen Cabrera Lagunas, ex militante del PRD, sentenció que no cesarían mientras Javier Olea estuviera al frente de la FGE, a la cual dimitió este miércoles.