El arco de Ulises en Morena Guerrero


Trasfondo Informativo / Julio Zenon Flores

En La Odisea, de Homero, Ítaca vive engañada : Mientras Ulises tarda años en regresar de la guerra de Troya, decenas de pretendientes ocupan su palacio, comen de su mesa, gastan sus riquezas y se comportan como si el reino ya les perteneciera.
Ahí, todos se sienten reyes. Hasta que aparece el arco de Ulises, que no era sino una prueba sencilla y devastadora: sólo el verdadero dueño de Ítaca podía tensarlo resultando qué ninguno de los pretendientes pudo hacerlo, excepto Ulises.
Algo parecido comienza a ocurrir en Morena Guerrero, donde los 17 aspirantes recorren el estado convencidos de que la coordinación para la Defensa de la Transformación puede abrirles la puerta de la candidatura al gobierno. Algunos han levantado templetes, otros han inundado carreteras con espectaculares, bardas y propaganda. Pareciera que la competencia consiste en demostrar quién hace más ruido.
Pero Pablo Amílcar Sandoval no se metió a presumir estructura, sino a colocar el arco sobre la mesa.
Cada vez que habló del derroche, de las campañas ruidosas, de los espectaculares, de las viejas prácticas, en realidad estaba preguntando quién de los aspirantes es capaz de tensar el arco de Morena.
Porque el arco, esta vez, no mide popularidad, sino que mide identidad.
Pablo recordó algo que muchos prefieren olvidar: en Morena la coordinación no garantiza la candidatura. Ya ocurrió en 2015. También en 2021, es decir, que todavía falta la prueba definitiva.
Mientras algunos parecen convencidos de que la candidatura se conquista con logística, publicidad y movilización, Pablo sostuvo exactamente lo contrario: que Morena nació para derrotar esa forma de hacer política.
Más aún cuando adelantó que la dirigencia nacional volverá a reunirse con los aspirantes para revisar el desarrollo del proceso.
Y cuando el árbitro llama a reunión, normalmente no es para felicitar a los jugadores, sino porque alguien ya comenzó a jugar otro partido.
La gran pregunta es si todos entendieron el mensaje que viene desde la Ciudad de México.
Porque la encuesta que prepara Morena, según explicó el propio Pablo, no pretende medir únicamente quién es más conocido, sino quién representa mejor los valores del movimiento.
Y ahí el arco pesa distinto.
No importa cuántos espectaculares puedas pagar si al momento de tensarlo las manos te tiemblan.
No importa cuántas porras te acompañen si la dirigencia concluye que sigues practicando los mismos vicios que Morena prometió desterrar.
La historia de Homero enseña que los impostores siempre creen que el trono ya es suyo, hasta que llega la prueba verdadera.
En Guerrero, esa prueba todavía no ocurre.Y cuando llegue el momento de tensar el arco, quizá descubramos que el próximo candidato no será quien más propaganda colocó en las carreteras, sino quien demuestre que nunca dejó de parecerse al movimiento que dice representar.
Porque en Morena, como en Ítaca se quedará quien sepa tensar el arco.

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