Beatriz Mojica y la prueba del músculo político


Por Julio Zenon Flores

El segundo informe legislativo de la senadora Beatriz Mojica , programado para este sábado 30 de mayo en la Arena Coliseo de Acapulco, llega en el momento políticamente más estratégico de su carrera reciente. No se trata únicamente de un acto de rendición de cuentas. En realidad, será una demostración de fuerza, capacidad operativa y posicionamiento rumbo a la batalla interna de Morena por la gubernatura de Guerrero.
La fecha no es casual. El evento ocurre apenas unas semanas antes del 22 de junio, día en que Morena emitirá la convocatoria para elegir mediante encuesta a quien coordinará los trabajos de la Cuarta Transformación en Guerrero, una figura que en el lenguaje político morenista representa, prácticamente, la antesala de la candidatura al gobierno estatal.
En ese escenario, la Arena Coliseo —con capacidad para más de cinco mil personas— funcionará como una especie de termómetro político. La lectura no estará solamente en el número de asistentes, sino en quiénes asistan, qué grupos movilicen, qué liderazgos la acompañen y qué señales emita el círculo político nacional respecto a su proyecto.
Hasta ahora, Beatriz Mojica ha mantenido paso firme en las distintas mediciones conocidas. Su nombre aparece consistentemente en la primera línea de preferencias, disputando espacios con su compañero de fórmula, el senador Félix Salgado Macedonio. Sin embargo, el panorama del polémico senador enfrenta un factor que podría alterar el tablero: el lineamiento interno de Morena que busca impedir el relevo de cargos públicos entre familiares directos.
Aunque el debate sigue abierto y dependerá de cómo interprete Morena sus propias reglas, el apellido Salgado inevitablemente aparece bajo esa lupa debido a la gubernatura que actualmente encabeza su hija, Evelyn Salgado Pineda. Esa circunstancia coloca a Beatriz Mojica en una posición particularmente competitiva dentro del bloque de aspirantes con viabilidad real.
Solo en algunas mediciones logran acercarse la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, y el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán. El resto de los nombres aparece todavía a considerable distancia.
Pero más allá de las encuestas, Beatriz Mojica ha construido otro activo igual de importante: relaciones políticas funcionales. Mantiene comunicación y trato político con prácticamente todos los actores relevantes de Morena en Guerrero. Tiene buena relación con Félix Salgado Macedonio con Abelina López Rodríguez, con Estela Damián Peralta, con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y con Javier Saldaña . En un partido donde las fracturas siempre corren el riesgo de convertirse en guerras internas, esa capacidad de generar consensos le da una ventaja que otros no necesariamente poseen.
A ello se suma un elemento relevante en el ajedrez nacional: Beatriz Mojica es vista con simpatía por sectores importantes del equipo político de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo . En el Senado de la República ha sido una de las legisladoras más activas en la defensa de las reformas y propuestas impulsadas desde Palacio Nacional, mostrando disciplina política, pero también capacidad argumentativa.
No es menor tampoco el respaldo que mostró en su primer informe legislativo, un evento que terminó convirtiéndose en plataforma de consolidación. Ahí se observó no solo movilización territorial, sino también presencia de figuras relevantes del morenismo nacional como Laura Itzel Castillo Juárez e Ignacio Mier Velazco, quien en ese momento era vicecoordinador parlamentario y hoy encabeza la coordinación legislativa.
El informe de este sábado medirá algo más profundo que la convocatoria. Pondrá a prueba la estructura política de la senadora, su capacidad de movilización real, la lealtad de sus aliados y la percepción de fortaleza que proyecte hacia el centro del país. Ya se sabe que en Morena, las encuestas cuentan, pero también pesan los símbolos políticos, las señales de gobernabilidad y la posibilidad de construir acuerdos internos.
Beatriz Mojica llega a esta etapa con varias ventajas: experiencia política, identidad histórica de izquierda, presencia territorial y una narrativa de conciliación en un estado donde la polarización se convierte en pequeños infiernos qué llegan a devorar proyectos.
Así las cosas, el sábado todos los ojos estarán puestos en la Arena Coliseo. Porque el mensaje que deje no será únicamente legislativo. Será, sobre todo, un mensaje de futuro

Publicar un comentario

0 Comentarios