En un comunicado difundido este 13 de enero, la empresa explicó que el convenio tuvo vigencia del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025 y que, al no existir un acuerdo adicional con las dependencias correspondientes, la prestación del servicio no podía continuar, por lo que su retiro se dio bajo causas "plenamente justificadas" desde el ámbito contractual.
La interrupción del servicio de hemodiálisis ha generado una crisis sanitaria en Zihuatanejo y municipios de la Costa Grande, donde alrededor de 120 pacientes dependen de este tratamiento para sobrevivir.
Según testimonios de familiares, pacientes y trabajadores de salud, desde el 1 de enero de 2026 las sesiones se redujeron a una por semana, pese a que muchos enfermos requieren entre dos y tres para evitar complicaciones graves.
A la problemática se suma un deterioro general en las condiciones del hospital, donde se han reportado falta de alimentos, sábanas y desabasto de medicamentos esenciales, entre ellos suero antialacrán.
Aunque IMSS Bienestar ha negado públicamente la suspensión de la hemodiálisis y sostiene que el servicio continúa en una sede alterna operada por ARW Solutions, la inconformidad social se hizo evidente durante la reciente gira de la presidenta Claudia Sheinbaum por la Costa Grande.
Habitantes de Petatlán colocaron una lona de gran tamaño denunciando la falta del servicio y exigiendo una solución inmediata.
Mientras no se restablezca la hemodiálisis y se garantice el abasto mínimo en el hospital, la emergencia sanitaria en Zihuatanejo continúa en ascenso, en un contexto de versiones encontradas y sin una respuesta integral que priorice la vida de los pacientes.
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