Evelyn Salgado: una gobernadora entre las mejor evaluadas, ¿mérito propio o efecto del momento?

Por Julio Zenón Flores

Con una aprobación del 63.9%, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda se coloca nuevamente en el grupo de las diez mandatarias estatales mejor evaluadas del país, según el más reciente ranking de opinión difundido en redes sociales. El dato, que llama la atención por sí mismo, merece una revisión más allá del aplauso o el rechazo automático.

A tres años de asumir el cargo, Evelyn Salgado ha consolidado una imagen de cercanía con la población y lealtad al proyecto de transformación encabezado a nivel nacional, primero por el presidente Andrés Manuel López Obrador y ahora por la presidenta electa Claudia Sheinbaum. Esa conexión, tejida con símbolos, lenguaje político afín y presencia constante en territorio, ha sido uno de los pilares de su aceptación.

Pero el respaldo ciudadano no se explica solo desde la narrativa. Hay también acciones visibles, como la entrega de equipo médico al Instituto Estatal de Cancerología (IECAN), la rehabilitación del parque Papagayo, o la confirmación de que Acapulco será sede de la Convención Internacional de Minería en 2025. Todo esto ayuda a sostener la percepción de que, pese a los desafíos, el estado avanza.

El reposicionamiento turístico de Guerrero, particularmente después del golpe que representó el huracán Otis, es otro punto que sus voceros destacan. Aunque el regreso a niveles óptimos aún está en proceso, el ritmo de recuperación ha sido notable, sobre todo si se compara con la crisis postpandemia.

Ahora bien, un gobierno bien evaluado no es necesariamente uno exento de cuestionamientos. Guerrero continúa enfrentando retos estructurales en materia de seguridad, desarrollo económico regional y fortalecimiento institucional. Si bien los números favorecen a Salgado en percepción, la administración estatal aún tiene asuntos pendientes en rubros sensibles como transparencia, combate a la impunidad y atención integral a comunidades indígenas y afromexicanas.

Por otro lado, el capital político acumulado por la gobernadora tiene implicaciones más amplias. Su cercanía con Sheinbaum podría significar que Guerrero juegue un papel más relevante en la nueva etapa de la 4T. La pregunta es si Salgado usará ese posicionamiento para transitar hacia un liderazgo más independiente, no tan ligado a la actividad política y el peculiar estilo de su padre el senador Félix Salgado Macedonio , a quien acompaña constantemente.

En cualquier caso, su lugar entre los gobernantes mejor calificados no debe entenderse como una medalla exclusiva, sino como una responsabilidad mayor: la de sostener resultados en tiempos donde la exigencia ciudadana ya no se conforma con símbolos, sino con soluciones.

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