Gallery

header ads

La contramarcha de López Obrador: ¡aguas con Woldenberg!


Por Julio Zenón Flores Salgado
De pronto, los simpatizantes del presidente Andrés Manuel López Obrador han comenzado a circular las razones de la marcha convocada por su líder moral para el próximo domingo 27 de noviembre.
Tales argumentos, que sería ocioso repetir, parecen innecesarios en un país donde hay libertad de expresión y manifestación, establecida claramente en la Constitución. El Presidente y los morenistas pueden marchar siempre que se les dé la gana y el gobierno de la Ciudad de México les dé permiso, para no afectar el tránsito.
Lo realmente polémico de esa marcha es la clara intención electoral rumbo a las estatales del 2023 y del 2024, en las que Morena pondrá a prueba la popularidad presidencial, que supera 60 por ciento de las preferencias, y el hecho, incontrovertible, de opacar la numerosa marcha del domingo 13, de los ciudadanos que se oponen a las reformas al INE.
La organización al vapor, después de la marcha ciudadana del 13, desde la Presidencia de la República, indica que se vio impresionada, la Presidencia, por el número de participantes y por el hecho de que ganaron la calle y ganaron las redes sociales, luego de que los marchantes de entonces, los de oposición al Presidente, habían estado contra las cuerdas, acorralados, divididos, a la cola de la propaganda gubernamental.
Y cómo no se va a ver impresionado el Presidente si esa es la marcha más grande que ha hecho la oposición, la de mayor unidad y en la que, se hayan dado cuenta o no sus dirigentes, coincidieron en un solo orador, un demócrata, un estadista, poco carismático, pero medianamente honesto, José Woldenberg, que a todas luces logró el consenso de las disímbolas fuerzas ciudadanas y políticas que participaron en esa marcha o que la apoyaron. ¡Aguas con Woldenberg! Deben haber pensado en el cuarto de guerra del Presidente. Sobre todo porque los únicos ataques que ha recibido son por su excompañera, la bióloga Julia Carabias.
En ese sentido, el meollo de la motivación de la contramarcha convocada por el presidente AMLO de seguro es el temor de que el único orador de la marcha del 13 cuaje en la oposición y ponga a tambalear a cualquiera de las cuatro corcholatas presidenciales, lo cual hace imprescindible que sea el propio Presidente, único que atrae a la mayoría de la población, quien se ponga al frente de la campaña de Morena y sus aliados. La contramarcha sería, por supuesto, el arranque de esa campaña de Morena.
En el fondo, el tema del INE queda rebasado a un segundo plano, pues la marcha del 13 ya lo tumbó al unir a la oposición en el Congreso. Es un hecho que no pasará y que el plan B, anunciado por el presidente López Obrador, sólo puede afectar el presupuesto del organismo electoral y obligarlo a una mayor austeridad, lo cual nadie podrá objetar.
En resumidas cuentas, pues, la marcha y la contramarcha ya cambiaron la agenda presidencial: ahora el tema sobre la mesa tiene que ver con las próximas elecciones, y eso da la impresión de que es, hasta ahora, una pequeña batalla ganada por la oposición.
Como sea, muchos tendremos el gusto de ver a AMLO como nos gusta verlo: como un líder de masas marchando por la defensa de sus ideas, como debiéramos hacerlo todos los ciudadanos con las ideas propias.



xxx Portal editado por JULIO ZENÓN FLORES SALGADO.- Comunicólogo, maestrante en ciencia política y, diplomado en MKT digital www.facebook.com/trasfondoinformativo, zenon71@hotmail y por canal 11 de cable USAtelecom

Publicar un comentario

0 Comentarios