Abelina López Rodríguez ¿está blindada acaso?




Por Julio Zenón Flores
En Acapulco pasa algo un poco raro que, por decir lo menos, no es fácil de digerir… pero tampoco de ignorar.
Mientras en la calle —y en la plaza pública digital— se multiplican los dichos sobre presuntas irregularidades en el manejo del presupuesto municipal, el Ayuntamiento que encabeza Abelina López Rodríguez acaba de aprobar una ampliación de ingresos por más de 700 millones de pesos.
La ecuación es fácil de plantear Más ingresos propios, más fortaleza financiera… en medio del vendaval político. ¿No parece raro?
Y es que en la lógica tradicional de la política guerrerense, al arreciar los cuestionamientos debería venir el enfriamiento administrativo: bajar la recaudación, frenar los números, se debería notar el desgaste, pero en Acapulco, está ocurriendo al revés: Entre más ruido opositor hay, mejores cifras presume la Tesorería.
El Cabildo aprobó la ampliación presupuestal bajo el argumento de que refleja mayor solidez financiera y un manejo responsable de los recursos públicos y, aunque la narrativa oficial puede ser debatible —como toda narrativa de gobierno—, los números de recaudación propia sí son verificables y, hasta el momento, muestran una tendencia al alza.
Seamos claros, como dice El Buki, si de verdad existiera el desorden financiero que algunos opositores sugieren, lo esperable sería ver grietas en los ingresos municipales. La recaudación local suele ser el primer termómetro de la confianza (o desconfianza) ciudadana hacia su gobierno.
Y ese termómetro, guste o no, hoy marca mejoría.
Aquí entre nos, este comportamiento también puede leerse como una señal de que una parte importante de los contribuyentes sigue cumpliendo y, por tanto, sigue confiando lo suficiente en la administración municipal pese al golpeteo político.
No es una conclusión definitiva, pero sí un indicio que en el cuarto de guerra de la oposición deberían mirar con lupa, porque algo no les está funcionando.
Y es que cuando los ingresos propios resisten la tormenta mediática, a veces lo que está fallando no es el manejo de la tesorería … sino la eficacia del discurso adversario.
¿Significa esto que la administración de Abelina López está libre de cuestionamientos? Por supuesto que no. La transparencia sigue siendo la mayor exigencia y se debe acreditar peso por peso. Es más, mientras más crecen los ingresos, mayor debe ser la exigencia de rendición de cuentas, pero tampoco se puede ignorar el dato de que Acapulco recauda más que antes y mejor que muchos municipios del estado.
Si esa tendencia se sostiene en el tiempo, el efecto político podría ser claro: el golpeteo que hoy busca erosionar a la alcaldesa podría terminar rebotando… y convertirse en un revés para quien lo impulsa.
Por ahora, la administración de Abelina López Rodríguez navega en aguas agitadas, sí, pero con un indicador clave —la recaudación propia— jugando a su favor y eso manda un mensaje poderoso: Abelina no está derrotada, como algunos creen y está lista para la batalla.

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