LECTURA POLÍTICA Noé Mondragón Norato

Los despojos que disputan las tribus
En el PRD-Guerrero, las tribus se pelean los despojos de ese partido. No entendieron la lección del pasado 1 de julio de 2018 que se midió con el hartazgo ciudadano a prácticas políticas orientadas privilegiar intereses personales y de grupos muy apretados. Los mismos que lo mantienen secuestrado. Y lo han llevado a sus crisis recurrentes y pérdidas tangibles de plusvalías electorales. Desdeñando a los grupos de la sociedad civil. Las señales enviadas son de un partido que, como el PRI, se resiste a cambiar sus viejas prácticas. También sus actores. Basta con ubicar los últimos movimientos para entenderlo mejor.
PRD: DECLIVES IRREVERSIBLES. – Las tribus perredistas guerrerenses ya decidieron cambiar provisionalmente un solo liderazgo de su actual dirigencia estatal y sustituirlo por una dirección colegiada que organizará la elección del 28 de abril próximo. Para quedar igual: con un solo dirigente. Y esta dirección al final de cuentas, se encargará de repetir lo mismo: cuidar y repartir los intereses de cada una de ellas con base en su fuerza y presencia. Lo peor es que el escándalo y la polémica persiguen a muchos de sus potenciales integrantes. Se lee así: 1.- Lázaro Mazón Alonso, es terco y muy necio. Se resiste a evaluar que su ciclo en la política guerrerense ya está cerrado. El fantasma de sus alianzas políticas con el defenestrado exedil perredista de Iguala y actual presidiario del penal de máxima seguridad del Altiplano, José Luis Abarca Velázquez, lo perseguirá por siempre. Sin embargo, apela a la desmemoria de los ciudadanos. Pero la primera señal de que esto ya cambió, se la mandaron justamente los votantes cuando perdió en la elección del 1 de julio pasado, la diputación local por el distrito 22. Sucumbió ante el actual presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Antonio Helguera Jiménez, del Morena. Ahora está de regreso. Su nombre ya saltó mediáticamente como potencial integrante de la dirección colegiada perredista representando a la tribu Movimiento Alternativa Social (MAS) y Democracia Social (DS). Es claro que no quiere soltar los mecanismos que lo catapulten de nuevo al poder. O al menos, eso cree. Falta que el ciudadano lo saque otra vez, de ese placentero sueño. 2.- Beatriz Mojica Morga, ya perdió tres elecciones abiertas: la de alcalde de Pungarabato en 2008 frente al priísta Gustavo Guanchi Quiñones, la de gobernador en 2015 frente al actual mandatario Héctor Astudillo, y la de senador en 2018 que ganó Félix Salgado y Nestora Salgado del Morena. Y pasó en el repechaje, el priísta Manuel Añorve. Gracias a sus relaciones en los círculos centrales del poder perredista, Bety logró encaramarse como secretaria general de ese partido. Bajo el control de los chuchos de Nueva Izquierda -que la beneficiaron ampliamente-, el PRD perdió su registro como partido durante la pasada elección presidencial, en seis entidades del país, al no alcanzar el 3 por ciento de la votación exigido por el INE. Contabiliza 8 curules en el senado de la república y 19 de 500 en la cámara de diputados. Obtuvo en datos duros, el 5.4 por ciento de la votación nacional. Es decir, alrededor de 3 millones de votos. El exdirigente nacional de ese partido, Agustín Basave, lanzó el ácido escenario: "el partido está ante un inminente peligro de extinción". Y no se equivoca. Por eso Beatriz regresó la vista de nuevo, hacia Guerrero. Va a la dirección colegiada. 3.- El diputado federal perredista por el distrito 6 de Chilapa, Raymundo García Gutiérrez de la tribu DS, quiere desaparecer sus errores. Pero uno lo persigue: haber votado en la sesión del pasado 27 de noviembre, en contra de la eliminación del fuero constitucional tanto al presidente como a los gobernadores, senadores, diputados federales y locales. Polémico, empuja a Lázaro Mazón a la dirección colegiada. Pero no ha explicado a sus votantes con razones convincentes y creíbles, el motivo de haber orientado su voto en contra de esa medida, altamente benéfica para los ciudadanos con el fin de evitar los saqueos impunes de las arcas públicas, entre otras cosas. Así, el PRD no entiende. Labra su propio final.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Como un logro laboral se leyó el bono de riesgo por 2 mil pesos conseguido por trabajadores de la Fiscalía General del Estado que, desde hace doce días, mantuvieron un plantón en las oficinas centrales de esa dependencia. Trasciende que el asunto no lo resolvió el fiscal, Jorge Zuriel de los Santos, quien siempre alegó que ese bono "no estaba contemplado en el presupuesto asignado"; sino que lo hizo directamente la Secretaría de Finanzas. Otra chamuscada para el fiscal.

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