PACTOS INCONFESABLES EN ACAPULCO, LA CUARTA TRASFORMACIÓN DE AMLO EN GUERRERO, EN UN DILEMA.

Por ALFREDO PEREZ ZARATE.

Tal como se ven las cosas, pareciera que el interés de los partidos políticos, todos, prevalece por encima del interés de la ciudadanía.
Y es que arribamos a la segunda quincena de septiembre en el contexto de una inminente protesta de los trabajadores municipales que observan con impotencia como el alcalde saliente, el repudiado Evodio Velázquez Aguirre, no parece estar dispuesto a pagar el salario de los empleados del municipio, como le corresponde.
Es decir, según todos los indicios, Evodio endosó el pago quincenal de los trabajadores a la alcaldesa Adela Román, quien entra en funciones el próximo lunes primero de octubre, pero ya debe hacer frente al desfalco dejado por la anterior administración que asciende -ni lo dude, amigo lector- a más de un mil 500 millones de pesos.
De esa cantidad total, un mil millones corresponden a créditos fiscales etiquetados que debieron aplicarse a lo largo del año, y poco más de 500 millones que son faltantes detectados en la COAGUA, antes Capama. Y esto es lo que ha trascendido públicamente.
Una pregunta: ¿a dónde fue a dar todo ese dinero que estaba comprometido en el pago de créditos fiscales? Sólo Evodio lo sabe.
Pero si los trabajadores del municipio reclaman desde ya el pago de su quincena, los trabajadores de la Comisión de Agua Potable demandan el pago de su segunda quincena atrasada, sin que haya visos de solución inmediata por parte de los responsables de la administración municipal.
De todo ello se desprenden algunas dudas: ¿Qué pactos hay entre Evodio y Adela Román? ¿Qué pactos hay entre el gobernador Héctor Astudillo y la dirigencia del PRD que representan Ricardo Barrientos Ríos y Celestino Cesáreo Guzmán? ¿Qué arreglos existen entre Barrientos Ríos, líder formal del PRD, y el alcalde saliente Evodio Velázquez? ¿Por qué esa estructura partidista defiende contra viento y marea a Evodio?
¿Qué nadie en el poder se ha dado cuenta del enorme boquete financiero en las finanzas públicas causado por Evodio? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar Adela Román para encubrir estas atrocidades?
Es de entender que el gobernador Héctor Astudillo busca mantener el delicado balance de gobernabilidad en el estado, que se rompería si arremete contra Evodio, quien sigue siendo el máximo dirigente de la corriente Nueva Mayoría, una de las más fuertes del PRD.
Es claro que si Astudillo emprende acciones legales contra el todavía alcalde, es probable que encontrará una férrea oposición de ese sector de la militancia perredista, lo que generaría protestas, marchas y bloqueos en diferentes puntos de la entidad.
Esta condición es particularmente importante porque es obvio que el mandatario mantiene una alianza con el PRD que representa en el Congreso Celestino Cesáreo Guzmán, a quien utiliza como dique de contención para mantener a raya al imberbe y desbocado dirigente de Morena, Pablo Amílcar Sandoval, quien parece no tener claras las líneas de la civilidad y la mesura política en las relación con las autoridades.
Así las cosas la gobernabilidad del estado, capturada por los partidos políticos, parece pender de una línea difusa que pasa por tolerar los delitos cometidos por Evodio con tal de contener las barbaridades de otro desquiciado situado al otro lado del espectro político.
En teoría los partidos políticos están para servir a la sociedad, no al revés. Pero en Guerrero estamos en una situación inversa en la que la ciudadanía es rehén de los partidos políticos, que la utilizan como unidad de canje para obtener jugosas ganancias personales.
Por eso es impostergable lanzar aquí una pregunta: ¿Hasta dónde está comprometida Adela con los partidos políticos, incluyendo el suyo? ¿Hasta dónde está dispuesta a cumplirle a la ciudadanía? Completado el arqueo que, con seguridad, develará la magnitud del desfalco (peculado, en el lenguaje jurídico) cometido por Evodio Velázquez ¿Procederá legalmente la nueva alcaldesa contra su predecesor?
CONSTE.-
Acapulco, Gro. A 29 de septiembre del 2018.


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