miércoles, 18 de julio de 2018

Refunden 19 años en prisión a dos soldados violadores de la indígena Valentina Rosendo


Chilpancingo, Gro., julio 18 del 2018 (IRZA).- Luego que una juez sentenciara a 19 años de prisión a dos soldados del Ejército por la violación y tortura en agravio de la indígena Valentina Rosendo Cantú, activistas consideran que es el inicio de un movimiento para miles de mujeres en el país que han sido víctimas de esos abusos y evitar así que la "impunidad" en México siga vigente.
Este miércoles se ofreció una conferencia de prensa donde se expuso el caso anterior, ocurrido hace 16 años, y que hasta ahora se emitió una sentencia condenatoria por la juez Fabricia Contreras Perales, por violación y tortura sexual, pero que fue impugnada y se resolverá en las próximas semanas.
En la conferencia rindieron testimonio tres víctimas de tortura sexual, y se precisó que en el caso de Valentina Rosendo Cantú está en vías de confirmarse la sentencia, y en la búsqueda de que los otros dos también sean sancionados.
Se trataron los abusos sexuales a que fueron sometidas las indígenas de Guerrero, Valentina Rosendo e Inés Fernández Ortega, perpetrados hace 16 años por soldados del Ejército, y el de Norma Jiménez, oriunda de San Salvador Atenco, ocurrido en 2006 en Atenco.
En su intervención, Valentina Rosendo Cantú dijo que han sido 16 años de lucha y ahora ya sentenciaron a 19 años de cárcel "a mis agresores, les digo que en esta lucha de camino largo es muy difícil, hemos logrado una base de esperanza para otras generaciones que han sufrido violaciones y esta sentencia ayudará mucho".
Se quejó que en este largo andar "el gobierno siempre me tachó de ser una mujer mentirosa, me humilló, me discriminó, que las acusaciones eran porque sembrábamos amapola, pero se ha comprobado que las acusaciones son ciertas".
Agradeció a su familia, a los abogados, a quienes la acompañaron en su lucha, a "quienes me dieron ánimo de seguir, y a las mujeres de Atenco les digo que voy a seguir con ustedes para tener un camino de justicia, donde no haya más violaciones a las mujeres".
Por su parte, Inés Fernández Ortega, originaria de la comunidad de Barranca Tecuani, municipio de Ayutla, señaló que continuará con el proceso para exigir "que queden en la cárcel las personas que abusaron de mí, pido que me acompañen y no me dejen sola en este proceso que sigo".
Ambos casos fueron llevados hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y dieron píe a que esos abusos fueran sancionados en la justicia de este país.
Norma Jiménez afirmó que saber de la historia de ambas indígenas de Guerrero, "fue vital para la reconstrucción de nuestra vida y para solidarizarnos con quienes han sufrido la violencia del estado, sabemos lo largo y victimizante que es en este país que permite y alienta graves violaciones en los derechos humanos, hay que dejar de ignorar esa problemática que lastima el tejido social".
Informó que derivado de esos casos se inició la campaña "Rompiendo el Silencio Todas Juntas contra el Abuso Sexual", que aglutina los casos de 25 mujeres, y añadió que "esta sentencia es una lucha de 16 años por la verdad y la justicia, por la reconstrucción de la memoria de miles de mujeres abusadas".