El neopopulismo

Por: Esteban Valdeolívar S.

Continuando con las definiciones comentadas en mis dos colaboraciones anteriores, en esta entrega, presentó a usted amable lector, la definición en la Ciencia Política del concepto neopopulismo.

El neopopulismo es un término empleado para designar al resurgimiento de la corriente populista en Latinoamérica, tras las dictaduras de la década de los 80 en la región.

La ciencia política lo define como "el conjunto de ideas que a veces pueden parecer doctrina, en el cual se afirma tener como objetivo primordial la defensa del pueblo, indicando como tal a la población menos favorecida, dentro del entramado socioeconómico y político".

Aunque el modelo populista como tal tiene sus orígenes en Rusia y Estados Unidos en el siglo XIX, es en América Latina donde el neopopulismo encuentra una permanencia más prolongada con el binomio "populismo de la calle" pero también "populismo en el poder".

En contraposición con el populismo, el neopopulismo tiene algunas divergencias. En primer lugar, a diferencia de las políticas principalmente opositores a la intervención americana de gobiernos como el de Perón y Vargas, los líderes neopopulistas de la segunda ola han buscado políticas de buenas relaciones con Estados Unidos de Norteamérica y una apertura comercial a este, en lugar de una acelerada industrialización y economía centrada en el mercado nacional.

De igual manera, contrario al populismo de los años 40 o 50 que solía ser más conservador, específicamente en términos morales, el neopopulismo tiende a ser ideológicamente más radical, apegándose de manera más exacta a los ideales de izquierda o derecha, según sea el caso.

El neopopulismo moderno se podría definir como:"Una forma de gobierno concreto que puede ser articulado desde lo político con una teoría marxista. Implicando redistribución, atención a los de abajo, y protagonismo de los que están más excluidos del sistema económico capitalista puro".

El neopopulismo se separa del populismo latinoamericano anterior en el sentido en que no parece buscar una conciliación de sectores sociales con vistas a la modernización, como ocurría en la época de las grandes industrializaciones de mitades de siglo, sino que ha heredado del marxismo tradicional un lenguaje de confrontación social.
Esta confrontación, por otra parte, no es en el sentido de clases, sino que se apega a un enfrentamiento entre los sectores modernos y no modernos de las sociedades latinoamericanas en donde este modelo se ha impuesto.

Cómo siempre, usted tiene la mejor opinión.