jueves, 3 de mayo de 2018

Cada año mueren en México 220 trabajadores de la construcción por lesiones y accidentes de trabajo: IMSS

Baldemar  Gómez Roque

Chilpancingo, Gro., a 3 de mayo de 2018.-Mientras las empresas y constructoras celebran cada año el Día de la Santa Cruz con comidas, conciertos o bailongos, cada año mueren en México 220 trabajadores de la construcción por lesiones y accidentes de trabajo y las autoridades no hacen  por remediar esta situación.

De acuerdo al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en territorio mexicano, cada 75 segundos hay un accidente laboral y cada 8 horas muere un trabajador a causa de lesiones en el trabajo. En 2015 se registraron 425 mil accidentes laborales y murieron 1107 trabajadores, de los cuales, 37 mil accidentes y 220 muertes corresponden a trabajadores de la construcción.

Para ellos, las condiciones son muy adversas: 70 por ciento no cuenta con seguro social y miles están subcontratados de manera temporal. Sus condiciones de trabajo son aún peores, en las obras no existen las mínimas condiciones de seguridad. Además, no cuentan con el equipo de protección básico, lo cual los expone constantemente.

Mientras un trabajador de la construcción gana alrededor de 110 pesos al día, poco más de tres mil pesos al mes, las grandes empresas constructoras ganan millones de dólares al año.

Un oficio que no es distinto en otras partes del mundo. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al menos 108 mil trabajadores de la construcción mueren en el lugar de trabajo cada año, una cifra que representa alrededor del 30 por ciento de todos los accidentes mortales ocurridos en el trabajo. Datos de diversos países industrializados muestran que los trabajadores de la construcción tienen una probabilidad entre 3 y 4 veces mayor de morir a causa de accidentes en el trabajo, que otros oficios. En los países en desarrollo, los riesgos asociados con el trabajo pueden ser de 3 a 6 veces mayor.

Crónica del día del  albañil

Entre bajos salarios y muy pocas prestaciones ante la ley,  así se celebra un día más del Albañil, un sector donde predomina la poca escolaridad, cuyos conocimientos los obtienen durante la práctica y aunque son personas que no poseen un título profesional pero son capaces de construir puentes, vialidades, casas, escuelas y que pudieron hacer grandes ingenieros o arquitectos pero el destino quiso que se quedaran en el camino.

Cada año el 3 de mayo está marcado en el calendario como el Día de la Santa Cruz, pero esa misma fecha, los trabajadores de la construcción también festejan su tradicional Día del Albañil. Donde según el catolicismo, la fiesta de la Santa Cruz --referida a la cruz de madera donde murió Jesús de Nazareth-- se celebra cada 3 de mayo porque este día en el año 326 se encontró dicha...


Día de Día de la Santa Cruz o Día del Albañil, dedicado a todos los trabajadores de la construcción, quienes hacen largas jornadas de trabajo, a menudo mal pagadas y no tienen acceso a instituciones de salud como prestación laborales. Lo  celebrarán su día entre cal, arena, andamios, varilla, alambre, vigas y bultos de cemento y como es ya tradición trabajan unas horas para luego dejar a un lado la cuchara y otras herramientas y tomar un bote de cereza o caguama, los cigarros, frituras y sin faltar el guiso al que le disuelven alcohol pues consideran que tendrá un mejor sabor.


Los trabajadores de la construcción dejan su habitual labor y organizan una comida con todos los involucrados en la obra, desde el peón hasta el arquitecto. Esta celebración va muy de la mano con el día de la Santa Cruz y por eso suele colocarse en la parte más alta de la obra una cruz adornada con papel de china y flores, la cual normalmente es bendecida por un sacerdote.

Cada celebración los trabajadores construyen su cruz con los desechos de la obra para colocarla en la parte más alta de la construcción y la cual es bendecida en alguna iglesia y adornada con flores o papel china de colores. Es una fiesta muy antigua y la Cruz tiene diversos significados uno de ellos que fue en la Cristo realizó su mayor sacrificio que además recuerda su triunfo sobre la muerte a través de la resurrección.

Al ser entrevistado Juan José Reyes,  dijo que trabaja bajo el ardiente sol, el sudor escurre por su cara, cuello y brazos que refleja la actividad fisca que está llevando a cabo al cargar bultos de yeso y cajas de vitropiso, el cual  supera por mucho el ejercicio en un gimnasio, en el cual por  15 años se ha dedicado a la albañilería y reconoce que a veces le va muy bien de modo que el sueldo que logra obtener le alcanza para cubrir todos los gastos en el hogar y en ocasiones no.

"Este trabajito va durar unos 6 meses y luego Dios dirá, por ahora el sueldo es bueno, no me quejo alcanza para lo indispensable en la casa" y se termina la obra a buscarles, lo dijo con el sudor que escurría por sus mejillas, lleno de mezcla, eso es un  hombre trabajador, aunque  por igual existe mujeres haciendo el labor de construcción, "es pesado para las  mujeres", subrayó.

Juan José Reyes, todos los días se levanta desde las 7:00 de la mañana para llegar a su trabajo a las 8:30 de la mañana y su jornada termina hasta las 6:00 de la tarde, ya cansado solo llega a bañarse y a dormir,  listo para el otro día de labor..Señala que el sueldo de un trabajador es de dos mil ocho cientos pesos mientras que para un ayudante de mil 500 pesos a la semana.

Actualmente lleva a cabo trabajos de albañilería en la colonia del PRD en la parte alta, y contó su historia,  "yo estaba trabajando en Estados Unidos, me fui a los 17 años y hace 5 años me deportaron, haya aprendí hacer molduras, a enjarrar y colocar pisos, lo que ahora estoy haciendo en aquí, todo lo que tenga que  ver con la albañilería.

Juan José sólo estudió hasta la preparatoria ya que su familia era muy grande y necesitaba trabajar para ayudar en los gastos de su hogar. "Si me hubiera gustado seguir estudiando pero por las circunstancias no se pudo y menos cuando la familia es grande y existen muchas carencias", dijo. A los 17 años se fue de ilegal a la Unión Americana, por varios años estuvo enviado dinero a su familia a México, nunca se olvidó de ellos y ahora que está en su país desde hace 5 años mantiene unida a su familia, su esposa y sus cuatro hijos.  

Los trabajadores de la construcción poseen buenas habilidades matemáticas que serían envidiadas por estudiantes de nivel medio superior. Debido que para  cualquier tipo de obra requieren tener las medidas exactas, desde donde colocar un ladrillo, levantar una barda o construir un cuarto, frecuentemente utilizan las operaciones matemáticas; suma, resta, multiplicación o división.