jueves, 23 de noviembre de 2017

LECTURA POLÍTICA: Violencia pareja en tres actos

LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
Violencia pareja en tres actos
Que los crímenes recurrentes de la delincuencia organizada se hayan convertido en siniestra cultura y los muertos adornen permanentemente el paisaje guerrerense, solo confirma una sola cosa: la pasividad y la indolencia de las autoridades para actuar. Pero ese es justamente el punto: en la Dirección de Comunicación Social del Gobierno del Estado, entienden que los silencios de la prensa deben ser obligados para todos los periodistas. Y en consecuencia, están comprometidos a seguir las directrices informativas trazadas desde Casa Guerrero. Entre ellas resaltan al menos dos: reconocer permanentemente "el trabajo" del mandatario estatal. Y ocultar las funestas realidades que bañan de sangre y violencia a la entidad en forma permanente. Hay asuntos al respecto que es preciso retomar.
CRIMEN Y CASTIGO.- En su novela más célebre y leída por todo el mundo, el escritor ruso Fiódor Dostoievski, narra la historia de Rodión Románovich Raskólnikov, un estudiante de la Rusia Imperial, quien asumía que la sociedad se halla dividida en dos tipos de seres humanos: aquellos superiores que tienen derecho a cometer crímenes por el bienestar general de la sociedad, y aquellos inferiores que deben estar sometidos a las leyes y cuya única función es la reproducción de la raza humana. Una percepción que es en su naturaleza misma, excluyente y discriminatoria. Pero que en la actual administración estatal ya fue ampliamente rebasada. Y se lee así: A) En la sierra de Guerrero desaparecieron desde el pasado 18 de febrero de 2017, ocho montadores de toros. No fueron 43 como los estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa. Pero al igual que ellos, al parecer corrieron la misma suerte: nunca más aparecieron con vida. La Fiscalía General del Estado (FGE) se hizo la disimulada. Como siempre, prometió "abrir una carpeta de investigación", que generalmente, no investiga ni da con los responsables. El fiscal Xavier Olea, dejó indolentemente correr el tiempo, para que la desmemoria colectiva olvidara el suceso. B) En el municipio de Chilapa, el horror se hizo presente por enésima ocasión. La niña Diana Paulina Rendón Alcaraz –de tan solo 13 años de edad-, fue torturada, violada, y estrangulada. Sus asesinos la tiraron en un lugar ampliamente transitado por vehículos y transeúntes. Retando a la autoridad. Sabedores de su fuerza y de sus bien amarradas complicidades. A pesar de lo doloroso y atípico de este deceso infantil, es como si no hubiese ocurrido en Guerrero. Ni el presidente municipal, el priísta Jesús Parra García, ni la FGE, ni el propio mandatario estatal, han "prometido en el discurso", que resolverán el caso. Solo que pondrán todo su esfuerzo. Porque ya nadie les cree. Y la descomposición social continúa imparable. C) El sábado 18 de noviembre, dos trabajadores mineros que se encontraban en paro laboral, fueron asesinados por pistoleros en un retén que tenían instalado en la población de Azcala, municipio de Cocula, muy cerca de la propia minera Media Luna. Y ahí, ni el secretario del Trabajo, el añorvista Oscar Rangel Miravete, ni el mandatario estatal, Héctor Astudillo, han podido contener el conflicto. Simplemente, dejaron que las partes se las arreglen cómo puedan. Es decir, no hay árbitro ni autoridad que regule la disputa. En consecuencia, brotó la violencia y la sangre. Todos los casos anteriores, se ubicarían en la novela Crimen y Castigo de Dostoievski, como "los seres humanos inferiores". Pero los 28 crímenes políticos sin resolver durante la actual administración estatal, revelan que la violencia y el crimen, alcanzaron también, a "los seres humanos superiores". No hay respeto a las jerarquías.
HOJEADAS DE PÁGINAS…En su calidad de cancerbera gubernamental, la directora de Comunicación Social, Erika Lürhs Cortés, amenaza a periodistas que crearon páginas en la red social Facebook, para que no publiquen la columna Lectura Política. Como si con esa torpe e infamante acción, bastara para esconder las realidades de terror y descomposición que vive la entidad. Y se convierte además, en un ataque directo a la libertad de expresión.

Enviado en pruvadir