domingo, 5 de noviembre de 2017

Ex funcionario de confianza de Ángel Aguirre, demanda a Salud Guerrero su reinstalación


 

-Es señalado como un causante del quebranto financiero en esa Dependencia

-Se trata de Marcos Chávez Narváez, ex subdirector de Recursos Humanos

-Actualmente trabaja con Mario Moreno Arcos, delegado del ISSSTE

 

Chilpancingo, Gro., noviembre 05 del 2017 (IRZA).-Considerado como uno de los funcionarios de "confianza" más beneficiados del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y "protegido" de su esposa, Laura del Rocío Herrera de Aguirre, Marcos Chávez Narváez demandó a la Secretaría de Salud de Guerrero por "despido injustificado" ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, donde exige a la actual administración el "pago de salarios caídos" y su reinstalación como subdirector de Recursos Humanos de la Dependencia con un salario mensual cerca de los 60 mil pesos (mil 974 pesos diarios), a pesar de que su encomienda terminó con el periodo del gobierno estatal próximo pasado.

Marcos Chávez Narváez fue trabajador de confianza, primero, a mediados del 2011, por órdenes de Laura del Rocío Herrera de Aguirre, esposa del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, encomendado en funciones de asesor del ex secretario de Salud, Lázaro Mazón Alonso.

Fue el 6 de septiembre del 2012 que Marcos Chávez Narváez fue designado de manera directa por el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, como subdirector de Recursos Humanos de la Secretaría de Salud de Guerrero.

Con ese poder, Marcos Chávez Narváez decidía la contratación "discrecional" y la asignación de salarios a los trabajadores de la dependencia, siempre con una actitud "déspota, soberbio y altanero", dijo una de sus ex secretarias al ser consultada al respecto.

Como consta en notas informativas, Marcos Chávez Narváez como subdirector de Recursos Humanos de la Secretaría de Salud de Guerrero, se había auto asignado un salario de 78 mil pesos al mes, mismo que después de diversas denuncias públicas le fue suspendido en el mes de noviembre del 2012 y, a la postre, reducido a alrededor de 60 mil pesos al mes (mil 974 pesos diarios).

La Agencia de Noticias IRZA tuvo acceso a una copia del expediente de la demanda laboral que interpuso Marcos Chávez ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje y que firmó el 8 de febrero de 2016, donde exige que lo reinstalen como subdirector de Recursos Humanos de la Secretaría de Salud porque se dice despedido de manera "injustificada" el 31 de diciembre de 2015, aun cuando su cargo formalmente finalizó el 26 de octubre de 2015, tal y como lo señala su nombramiento, es decir, debió dejar esas funciones un día antes de la asunción de Héctor Astudillo Flores como gobernador constitucional de Guerrero.

Fue precisamente del año 2012 al 2015, cuando se agudizó la crisis financiera en la Secretaría de Salud de Guerrero por la contratación indiscriminada de personal, incluso "fantasma", según las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación.

Incluso, en el mes de marzo de este 2017, el gobernador Héctor Astudillo Flores dijo en una entrevista con reporteros que la crisis financiera en la Secretaría de Salud de la entidad, era tan grave que se valoraba si se le pagaba al personal contratado sin techo presupuestal o "dejar de comprar jeringas".

Lo anterior por el "gran problema económico" en la Dependencia, lo que tiene su origen en el otorgamiento indiscriminado de plazas laborales sin techo financiero, lo que se incrementó de 7 mil a 19 mil nuevos contratos, en su mayoría administrativos, no de especialistas.

Marcos Chávez Narváez, a pesar de que demandó su reinstalación en la Secretaría de Salud de Guerrero, actualmente es director de Recursos Humanos de la Delegación en Guerrero del ISSSTE, cargo de "confianza", donde le dio "cobijo" y lo designó Mario Moreno Arcos, titular de esa institución en la entidad, amigo del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y de la señora Laura del Rocío Herrera de Aguirre.

Ahora, como funcionario del ISSSTE, Marcos Chávez Narváez ha sido señalado por enfermeras de entregar 53 bases a hijos de allegados del líder sindical de la sección séptima del ISSSTE, Rogelio Rivera Mora.

Marcos Chávez Narváez, antes de llegar a la Secretaría de Salud de Guerrero, fue director de Recursos Humanos en el ISSSTE del estado de Guanajuato, donde también fue señalado de actos de corrupción, aseguró una enfermera de ese estado.

En la demanda laboral que interpuso ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, Marcos Chávez, además de exigir su reinstalación como subdirector de Recursos Humanos de la Secretaría de Salud de Guerrero, también exige el pago de "salarios caídos" desde el 31 de diciembre de 2015, fecha en las que asegura fue despedido de manera "verbal" por César Jesús Varela Blanco, quien en ese tiempo era contralor interno de esa Dependencia.

También exige la exhibición de comprobantes de pago de las aportaciones al FOVISSSTE y las cuotas obrero patronales al ISSSTE, desde que empezó a trabajar en la dependencia, además del pago de vacaciones, prima vacacional, aguinaldo, horas extra, y que comparezca en el Tribunal de Conciliación y Arbitraje el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos y el subsecretario de Finanzas de esa institución, Juan Manuel Santamaría.

Pero, además, exige "la nulidad de documentos" que asegura que en la Secretaría de Salud le hicieron firmar "en blanco desde la fecha de su contratación, ya que de rehusarse no le darían trabajo", situación de la que Marcos Chávez intenta deslindarse porque "los cuales pueden ser usados en su perjuicio…pudiendo hacer documentos donde impliquen adeudos, pago y renuncias de los derechos que se ejercitan, por lo que deberán de ser dejados sin efecto" y no reconocidos en el Tribunal como pruebas en su contra.

Lo anterior advierte una serie de irregularidades que presumiblemente habría cometido Marcos Chávez durante sus funciones en la Secretaría de Salud de Guerrero.

Los empleados de la Dependencia, al enterarse de que Marcos Chávez interpuso una demanda laboral para exigir su reinstalación, expresaron que se sienten insultados porque lo señalan como uno de los responsables del quebranto financiero en la Secretaría de Salud de Guerrero, lo que prevalece desde el periodo de gobierno pasado hasta el actual.