miércoles, 22 de noviembre de 2017

Apreza Patrón: plusvalías políticas caídas

LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
Lo del secretario de Finanzas, Héctor Apreza Patrón, resultó un albazo. Un anticipo de la posición de poder que busca. Es decir, se curó en salud ante los actuales escenarios de desastre. Y apela a que sea una encuesta amañada y sesgada, ordenada desde Casa Guerrero, la que lo encumbre como candidato al Senado de la república por el PRI. Por eso se entiende que durante su comparecencia del pasado viernes ante los diputados del Congreso local, el desfile de "cifras amables" fueran una constante. Sin embargo, hay algunos hechos que desenmascaran su postura optimista frente a las crisis recurrentes de la actual administración estatal.
FINANZAS SANAS; ENTIDAD REVUELTA.- Desde que Héctor Astudillo Flores, asumió como gobernador de la entidad, se quejó en todo momento del "desastre financiero" heredado por la administración perredista de Rogelio Ortega Martínez. Pero la contradicción y el ingrediente político han sido los que dominan: 1.- El secretario de Transparencia y Contraloría, el emecista Mario Ramos del Carmen, concedió apenas en febrero pasado que "había seis auditorias en curso contra Rogelio Ortega". Y las irregularidades financieras rebasaban los 4 mil millones de pesos. Aseguró que había iniciado procedimientos administrativos contra Rogelio Ortega "y decenas de servidores públicos". Hoy, admitió que solamente fue contra dos de ellos. Pero no los identificó. Apreza Patrón, asumió por su parte, que el déficit se situaba muy cerca de los 19 mil millones de pesos. Y el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública del Congreso local –y alfil político de Apreza-, Eusebio González Rodríguez, admitió el pasado 12 de octubre, que las irregularidades financieras de la cuenta pública del 2015, son por más de 214 millones de pesos. ¿Cuál es la cifra verdadera, si partimos de que Rogelio Ortega gobernó solo un año? ¿A quién de los tres creerle? 2.- El hombre de los dineros, Apreza Patrón, admitió haber reducido la deuda pública en un 9 por ciento. Pero se le olvidó explicar cómo es que ese ahorro, no se tradujo en beneficios para los guerrerenses. Sobre todo, en materia de seguridad pública, un rubro que deliberadamente no quiso abordar. La lógica es evidente: si Apreza resaltó "las bondades" de su gestión como secretario de Finanzas del gobierno estatal, omitió un hecho controversial: la ausencia de dinero por parte de la actual administración no solo para invertir en obra pública, sino para frenar a la delincuencia organizada. La conclusión entonces, es obvia: si el gobierno estatal ha fallado, entonces también lo ha hecho la Secretaría de Finanzas. Apreza Patrón, está reprobado. Pero, aun arrastrando esa rémora política, insiste en convertirse en senador de la república. 3.- Hasta antes de 2005, el desaseado manejo de las cuentas públicas de los gobernantes, se quedaba en la absoluta secrecía de los apretados círculos del poder tricolor. Y se usaba en todo caso, para inhibir las protestas internas de los inconformes. Amenazarlos para controlarlos. El perredista Zeferino Torreblanca Galindo, inauguró la era de los escándalos en ese sentido. Pero se ha quedado solo en eso: en una forma de amedrentamiento político a fin de exhibir las ambiciones de los partidos y personajes en el gobierno estatal. Las fuertes complicidades y los acuerdos de valores entendidos entre los actores del poder de los distintos partidos políticos, han impedido que los responsables de los millonarios desfalcos financieros, pisen la cárcel. Ello explica en gran medida, nuestro eterno y cíclico atraso como entidad.
HOJEADAS DE PÁGINAS…En la región Tierra Caliente, trasciende que el diputado local priísta, Cuauhtémoc Salgado Romero, no quiere medirse eventualmente y en la competencia por la diputación federal en el distrito 1, con el también legislador local perredista, Isidro Duarte Cabrera, quien lo rebasa ampliamente en trabajo político. Por eso, Salgado se quiere meter a disputar la candidatura al Senado por el PRI. Pero él sabe que no le alcanza.

Enviado en pruvadir